Crea un buffer angosto a lo largo de la frontera y compara propiedades simétricas dentro de esa franja. Mantén radios de caminata equivalentes y revisa que no existan barreras físicas internas. Así, el cambio observado refleja mejor el salto asociado a la línea divisoria.
Modela el precio como función de atributos estructurales y ambientales, incluyendo un indicador para el lado del límite. Interacciones con distancias a amenidades revelan no linealidades. Pruebas de placebo en calles similares ayudan a descartar que el patrón surja por coincidencias o tendencias generales de mercado.
La autocorrelación espacial puede inflar la significancia si no se controla. Evalúa I de Moran, prueba rezagos o errores espaciales y compara especificaciones. Cuando el efecto persiste con estos ajustes, la historia de borde se fortalece y evita confundir contagios barriales con saltos de valoración.
All Rights Reserved.